viernes, 5 de octubre de 2007

Héroes del Silencio en México, Distrito Federal


Fue un día excepcional. El mismo con el que soñé y que no esperé presenciarlo jamás. Por eso la esperanza no encontró nunca tierra más fértil para desarrollarse.


4 y 6 de octubre, días en que Los Héroes del Silencio dieron sus conciertos en la Ciudad de México, tras 11 años de ausencia y melancolía para todos aquellos melómanos de la banda hispana más importante de la historia.

El jueves 4 de octubre mis aliados de Guerra fueron Ramón y Omar. Los tres esperamos ese momento y estábamos ansiosos. El sábado 6, la comitiva fue conformada además de los 3 guerreros por Fede, Gabo, Toño y Marisol.

El ansiado recital inaugural comenzó con una hora de retraso gracias al oportuno desperfecto de una de las 4 pantallas centrales. El inicio estaba sellado en el boleto para comenzar a las 21:00 hrs. La avería nos puso pasadas las 22. No importó. Después de una serie de pruebas para verificar que el arreglo hubiera surtido efecto. Las luces del Foro Sol dieron paso a una oscuridad solamente interrumpida por el destello de miles de teléfonos celulares. No pasaron ni 30 segundos antes que el escenario comenzara a cobrar vida con luces moradas tipo neón que irrumpieron la atmósfera impregnándole de un misticismo armonizado por los acordes de "Song" to the Siren" interpretada a manera de intro por aquella mítica grabación de "This Mortal Coil".


La algarabía producida por el intro precedió a las guitarras de Bunbury y Valdivia haciendo de "El Estanque" la canción encargada de romper el Silencio añejado en las 60 mil gargantas duranete los últimos 11 años. En 2 de las pantallas aparecieron las siluetas de Enrique y Juan tocando sobre un fondo acuoso azulado. El Estanque cobró vida y dio paso a Mar Adentro que encendió los ánimos ante unos Héroes enormemente entregados a los asistentes quienes no tardaron en corear al unísono el potente grito de Guerra... ¡¡Héeeeroes!!! ¡¡HÉEEEEROES!! ¡¡HÉEEEEROOOES!! Un estruendo acompasado de gritos, lágrimas y saltos hizo cimbrar el suelo, violentándolo. No era para menos, la espera había terminado.

Las palabras de Bunbury a la audiencia hicieron añorar aquellos años cuando Héroes se gestaba en América como una banda de culto con una gran proyección.



Muchas gracias, de verdad, ustedes no saben lo que significa para nosotros estar
aquí, tocando en el Foro Sol. Cuando nosotros empezamos a venir a México, hace
15 años, tocábamos en lugares como El Antro, Rockotitlán, Rockstock, nosotros
somos una banda de club, siempre hemos sido una banda de club, esto se nos hace
muy grande, son ustedes muchos


Cómo no íbamos a ser muchos si la espera había sido larga y sus canciones habían formado parte del soundtrack vivencial de muchos fieles ahí reunidos. Mi primer acercamiento con Héroes del Silencio vino ya entrado en años. Era el año de 1996 y asistía al 2o año de secundaria. Mi primer disco: Senderos de Traición. La recomendación se la debo al buen Omar. Los años venideros, importantes por lo crucial de la edad fueron acompañados por los poderosos acordes de Héroes. Tantos años en la casa de José Ramón cantando y gritando toda la tarde algún disco de nuestros ídolos. Marcaron nuestra personalidad, y no dudo que la de los otros fans ahí reunidos.


Escuchar tantas canciones siendo coreadas fue una experiencia sin igual. Mar Adentro, Deshacer el Mundo, y cómo no mencionar las que fueron coreadas desde esa plataforma de 30 metros que nos permitió tenerlos un poco más cerca. Héroe de Leyenda, La Herida, y cómo dejar atrás la Apuesta por el Rock and Roll:

"Han pasado muchas cosas en estos últimos 10 años, y no todas buenas, cada vez
que venimos ahora por México, por América, escuchamos en la radio todo música
pop, todo música Kleenex, todo música para usar y tirar, ¿qué les pasó?
Sintonizamos la televisión donde salían estas cadenas de 24 horas de música,
ahora son 24 horas de reality show. No encuentro los grupos, ¿dónde está la
movida? Me dejan que me queje un poco, ¿no?, seguro que hay por aquí algún
programador de televisión, algún programador de radio, ¿les puedo hacer una
sugerencia?... Apuesten, hermanos, por el rock and roll"
Tantos años esperando ese momento. Los gritos, la alagarabía. Entre dos tierras, con aquellos míticos rasgueos por parte del maestro Juan Valdivia, el poder del solo, y las miles de garantas desgarradas. El éxtasis precedió a Maldito Duende, rola emblemática de una época que se niega a morir y cuyo coro se hizo sentir en cada rincón del cuerpo a la luz de las estrellas. Bendecida, Agosto, la preparación para la Avalancha, El silencio de haber oido una voz y no poder dormir con No más lágrimas, el Opio de inhalar la niebla que flota en el Ganges, Iberia Sumergida, Tumbas de Sal, Malas Intenciones, la locura y los miles de destello que trajo la Chispa Adecuada, momento cumbre para el beneplácito y el hambre de ausencia de miles.
Los tres encores fueron precedidos con sendos gritos "HÉEEEEROOOOES, HÉEEEEEEEROES, HEEEEEEEEEEROES" El setlist de ambos concierto fue prácticamente el mismo, salvo por la entrada de Flor Venenosa por Bendecida. El ambiente fue increible ambos días, el primero tuve la fortuna de estar hasta adelante donde pude apreciar los detalles del escenario y ver los rostros encendidos de quienes fueron mis gurús del rock durante la última década.
El concierto terminó con En Brazos de la Fiebre, una clásica de la Avalancha. El faro tomado por Bunbury en el solo final nos recordó la fuerza y el poder de Juan Valdivia. Los Héroes habían hecho historia en tierras mexicanas. En el caso del sábado 6, ser testigos del último concierto en tierras americanas. La historia tomó otro rumbo y puede decirse igualmente que un ciclo fue cerrado. Una década sin luz quedó enmarcada por el rugido de HÉROES. Muchos años tuvieron que pasar para poder presenciar el momento. Enrique Bunbury, Juan Valdivia, Joaquín Cardiel, Pedro Andreu y un quinto Héroe emergente, Gonzalo Valdivia.
Quizá lo único que falto y no puedo dejar pasar el momento para hacer justicia al verdadero Quinto Héroe: Alan Boguslavsky, no estuvo. Mucho se puede decir, se puede especular, pero la realidad es que nada podía enturbiar aquella noche de gloria y de nostalgia, de lágrimas y de opio. Hubimos también algunos que teníamos ciertas reservas sobre lo que sería Héroes en el escneario, qué tan profundas eran las heridas. Cómo pesaría Enrique con una trayectoría solista consolidada. Al final los temores fueron callados por el poder que no dejó de fluir del escenario durante las 2 horas y media que duraron cada uno de los conciertos.
"Muchas gracias por estar con nosotros en este último concierto que damos en
América, porque ya nos vamos a España. Estamos grabando hoy el concierto, como
una celebración especial, queremos que nos den mucho más, queremos que México se oiga en todas partes ¿dónde está ese México, huevones? Que se oiga todo",
Al final se oyó todo para dar paso otra vez al Silencio...

Gracias Héroes por darnos tanto. Nos vemos en la gira del próximo milenio

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