Antes que nada quisiera aclarar que no he visto el documental, sin embargo me atrevo a dar mi punto de vista a partir del título mismo "Fraude Electoral 2006".
En entrevista con el cineasta mexicano el día de hoy en W Radio, específicamente el programa del Weso que hago a bien escuchar en mi trayecto a la universidad, el señor comentaba que no es su intención persuadir a nadie, ni dar línea con el contenido del documental a nadie, es siemplemente para mostrar lo ocurrido.
Sobre este punto me gustaría decir que titular a su obra como "Fraude Electoral" es en sí mismo un calificativo y tendencioso (más allá del contenido). Si le preguntásemos a la gente si piensa que el documental sugiere un fraude electoral o si pretende demostrarlo, estoy casi seguro que todos dirían que en efecto, el documental tratará de mostrar el fraude electoral.
El título es categórico y no deja lugar a dudas, no deja opción a pensar otra cosa. Sobre el contendio poco puedo decir porque no lo he visto, sin embargo, don Mandoki recolectó información de miles de mexicanos que fueron a tomar video a sus casillas más cercanas el día de la elección o el día del conteo distrital, no recuerdo bien, con la finalidad de monitorear el proceso.
Hablar de fraude resulta una aseveración negativa para el proceso histórico electoral de este país; peligroso y regresivo para la conquista de la democracia electoral, y es, incluso una declaración peligrosa en términos institucionales.
No estoy en contra de la película ni mucho menos, pero quizá el título debió ser reconsiderado más allá del contenido mostrado. México es un país con graves retrasos no solo económico sino también de pensamiento racional y si este documental busca mostrar "la verdad" tiene un proyecto sumamente ambicioso por hacer y el cual yo esperaría que se asumiera con responsabilidad.
No pongo en tela de juicio la gran cantidad de irregularidades que existieron, ni el accionar conservador por parte del Tribunal Electoral. Quizá, en caso de ser más estrictos en el cumplimiento de la ley (en lo coercitivo), el ganador hubiera sido otro. No lo sé, y no lo sabremos. La realidad es que tuvimos un proceso electoral sumamente competido y donde el proceso electoral y post electoral no nos permiten afirmar con toda certeza que uno u otro fue un ganador indiscutible.
Tengo la esperanza que este video ayude y muestre información que ayude a tener una mejor idea de los procesos electorales en este país. ¿Acaso estas acciones que se cometieron no se repitieron en el 2000? o acaso ¿no se repite el esquema a nivel estatal o municipal? Las elecciones donde hay irregulares dejan de ser fraudulentas aunque el candidato ganador tenga importantes puntos de ventaja?
El documental tiene un reto fundamental en la concepción que los mexicanos tienen de los procesos electoral post 1996. Es una responsabilidad que debe asumirse lo más completo posible y denunciar los hechos como fueron para ejercer la crítica con claridad, objetivamente.
Ya iré a ver el documental y pondré mis impresiones, por el momento he expresado mi preocupación en el tema.
miércoles 14 de noviembre de 2007
Fraude Electoral 2006, Luis Mandoki
domingo 4 de noviembre de 2007
Viaje a la capital del Imperio II
Mi llegada a Houston estuvo marcada por el desconocimiento total del Aeropuerto "intercontinental". Jamás había visto yo aeropuerto más enorme que ese. Por un momento temí perder mi vuelo de conexión. Además de las distancias, mi encuentro con migración tenía pinta de tornarse algo complicado. No fue así. Migración no fue tan complicado como pensé más allá del interrogatorio de cajón y el posterior fichaje terrorista. Las preguntas fueron, a qué viene? cuánto tiempo va a estar aquí? cuándo fue la última vez que estuvo aquí? a qué se dedica? a dónde va?. Todas ellas preguntas que seguro resultaron cotidianas para el oficial que busca defender su país contra un mundo plagado de gente dispuesta a sembrar terror en su fronteras.
El trayecto Houston - D.C. estuvo tranquilo, me ofrecieron bebida y un sandwich de pavo que me supo a gloria. Después de las 3 horas y fracción de vuelo finalmente llegué a la capital de un imperio bajo la oscuridad de la noche. Los miles de focos que iluminaban las calles dejaban de manifiesto lo grande en extensión de la ciudad. Grandes cuerpos de agua y calles saturadas de diminutos focos automotrices que evidenciaban el términos de otra jornada laboral y la hora de regresar al hogar.
El aeropuerto Ronald Reagan me recibió entusiasta, sin embargo, nadie estuvo ahí para presenciarlo. Un viaje que quedó marcado por el silencio de los usuarios del vuelo de continenental que sumergidos en sus pensamientos, sus libros o sus computadoras portátiles hacían de aquel vuelo algo impersonal y sin contacto alguno entre aquellos que compartíamos espacio.
A la llega me encontré con Fayruz, compañera de aventura a tierras norteamericanas que ya tenía rato de esperarme en el aeropuerto, llegó 3 horas antes que yo y tuvo que fletarse una espera un tanto prolongada gracias a que su vuelo salió más temprano y el mío se retrasó una hora por fallas mecánicas.
Pero bueno, más allá de los detalles singulares y personalísimos del viaje quisiera agradecer todas las facilidades y comodidades brindadas por el buen ciudadano Máximo Damm, a quien por desgracia no le pudo llegar una botella de Tequila 3 Generaciones que me fue confiscada en el aeropuerto de Houston. Sin embargo, quisiera yo agradecer de corazón al buen Max por haberme dado la posibilidad de conocer un poco de él y de otra perspectiva de los Estados Unidos. Siempre es bueno conocer las dos caras de la moneda y Max fue de gran ayuda para ello.
Por ello, aprovecho este espacio para agradecerle nuevamente y desearle toda la suerte del mundo en las empresas que emprenda en el próximo año, que estoy seguro que habrán de ser de suma importancia para los años venideros. Venga Max!
Viaje a la capital del Imperio I
La semana pasada realicé un viaje a Washington D.C. para tomar un pequeño curso de Comunicación Política y Marketing Público en la Universidad de GW. Más allá de lo aprendido en materia de comunicación y demás disciplinas me gustaría comentar algunas de mis experiencias en aquella ciudad.
En primer lugar quisiera hacer mención de lo que Washington representó para mi. Nunca había tenido la oportunidad de estar en una ciudad de tanta importancia a nivel mundial, y que forma parte del establishment norteamericano, muy diferente a lo que yo conocía del sur de ese país.
Comienzo por comentar un poco sobre mi llegada. Para todos aquellos acostumbrados a volar por el territorio mexicano, observar las ciudades desde lo alto resulta siempre un espectáculo impresionante. La altura, el paisaje, la traza de las calles, las colonias, los automóviles desplazándose, al igual que la infraestructura en general de la ciudad. Un espectáculo sin dudas. Sin embargo, en mi vuelo de la ciudad de México a Washington haciendo escala en Houston me topé con una arquitectura y trazo de las ciudad completamente diferente.
Además de lo maravilloso de la vista producto de la altura pude observar lo evidente del funcionamiento de las ciudades norteamericanas, tanto de Houston como de D.C. A Houston llegué de día así que pude ver a la perfección la traza de la ciudad. Lás áreas habitacionales perfectamente divididas y sobre todo respetando el ambiente. A diferencia de lo que ocurre en este país. Las construcciones en estados unidos, o los fraccionamientos tienden a tener una gran cantidad de espacio abierto, factor que les permite principalmente dos cosas: cuidar y proteger el mayor número posible de árboles y paisaje, y contar con mayores espacios que permitan crecer en el futuro. Por este motivo, no es extraño ver casas con un bosque como patio trasero, o a la orilla de cuerpos de agua.
Lo mismo sucede con las avenidas. El tamaño de las avenidas o carreteras principales es inmenso, 5 carriles como mínimo con el respectivo acotamiento de ambos lados. Además no hay construcciones inmediatas, tienen como 20 - 30 metros de espacio de maniobra a cada lado para futuras expansiones. Sobra decir que la mayoría de ellas también no permiten vueltas abruptas, las curvas tienen un grado máximo. Las intersecciones son inmensas y permiten cambiar entre una autopista y otra sin apenas hacer variaciones de velocidad. La magnífica planeación permite varias cosas: la principal, la seguridad, el resto tiene que ver con ahorro de recursos como gasolina y desgaste de los automóviles. En la ciudad de México, las vías rápidas difícilmente cuentan con más de 3 carriles sin acotamiento. La razón obedece a la falta de planeación en su construcción. Las vías principales de esta ciudad datan de 1950 en donde no se hizo una adaptación adecuada de las vías, así como una urbanización descontrolada que lo único que ocasionó con el paso de los años es caos vial sin opción cualitativa de expasión (los segundos pisos no son más que un remedio temporal que no soluciona, es una remedio netamente paliativo).
La planeación resulta fundamental en todo proyecto humano que aspire a ser sustentable en sentido positivo.









