martes, 11 de marzo de 2008

La reforma energética, una pequeña reflexión

Hace más de 3 décadas, cuando este país se asumió como una potencia petrolera y el entonces presidente López Portillo acuñó aquella frase legendaria que decía que para México había llegado el momento de "administrar la abundancia". 30 años después nos queda claro que se puede administrar mal la abundancia.

El petróleo se convirtió por años en la forma de subsanar errores graves de finanzas públicas y de políticas gubernamentales mediocres y cortoplacistas. Hoy en día, nuestras reservas internacionales han disminuido y los yacimientos que aún nos quedan son inaccesibles a la infraestructura petrolera que tenemos. Para obtener el petróleo de aguas profundas es necesario invertir en tecnología que permita extraerlo. Es en este punto donde entra el debate de la reforma que dote a Pemex de los recursos necesarios para garantizar el energético unas décadas más.


El problema de la reforma son los mitos y fantasmas que la rondan. México moderno está cimentado en mitos que no nos han permitido crecer a ritmo suficiente. Estas ideas tienen que ver con el legado revolucionario. Por ejemplo, aquel mito de la "No reelección" que fomenta la ineptitud de nuestros legisladores es una. Para tema del presente post, el tema de la Soberanía sobre los energéticos y la propiedad que los mexicanos (supuestamente) tenemos sobre el petróleo, es otra de esas ideas confusas que hay que disolver.

Tal vez tu, amigo lector, sepas que ese petróleo tuyo y mío está enterrado en lugares recónditos, y el que tenemos a la mano tenemos que mandarlo a Estados Unidos para que ellos lo hagan gasolina y nos la revenden. La razón es porque en México no tenemos ni la tecnología para procesar nuestro petróleo. Por otro lado amigo lector, has de saber que la mayoría de los ingresos del petróleo se van en pagarle a los burócratas activos y jubilados. Los gobiernos priistas usaban el dinero petrolero para las campañas, el actual gobierno al menos (hasta el momento) no se ha demostrado que lo haga. Sin embargo, financia proyectos de desarrollo que no se ve que estén erradicando los problemas de fondo de este país.


No estoy sugiriendo que nos deshagamos del petróleo, pero de nada sirve que sea "nuestro" si, a menos que seas burócrata o pensionado, veas sus réditos. Se tiene que hacer una reforma en la cual se le de viabilidad a Pemex y se le quite la carga fiscal que actualmente tiene. El sindicato es un problema al igual que el de Luz y Fuerza quienes buscan mantener sus privilegios a la infinidad. Una forma de eliminar a estos vividores es cambiando sustancialmente a Pemex. Mientras siga enteramente perteneciendo al Estado mexicano, lo veo poco probable.

En la vida hay que tomar decisiones a partir de lo "posible"y no tanto a partir de lo "deseable". Este es un punto que a veces López Obrador parece perder de vista. Así lo demuestra su propuesta de disminuir los privilegios de la alta burocracia. No estoy seguro que esta sea una solución viable. Yo optaría por hacer los cambios necesarios para permitir inversión privada o vender el 49% del capital de Pemex al capital privado pero conservar la rectoría del Estado, así como la propiedad del petróleo para todos los mexicanos.

El tema de la reforma energética es un tema que traerá conflicto sea la opción que se tome, ya que al ser un tema en el que no solo confluyen intereses políticos, sino se enfrentan ideologías y formas de pensar, el resultado no será óptimo. Lo que no podemos permitir es una reforma que no se vea reflejado en el bienstar de los mexicanos. Ese debe ser el fin último, no tanto si lo poseen extranjeros o "nos" lo quedamos. El tema de fondo es el bienestar y la viabilidad de las finanzas y un proyecto de nación con miras a 30 o 5o años. En lograr que esta reforma sustente el futuro de manera positiva es donde reside su importancia y la dirección de los esfuerzos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Segun tu comentario, apoyas la "inversion extranjera" en pemex, pues bien, dejame decirte que leas algo sobre lo que pasaba antes en venezuela, los anteriores gobiernos de este pais, disfrazaron la posterior privatizacion de su petroleo de la misma forma como lo quiere hacer fecal, segun esto, era privatizacion para mejorar la infraestructura, y al final, tuvieron que vender petroleos de venezuela al mejor postor, obviamente, eso no lo queremos para mexico; ahora, por un lado, tu mencionas que lopez obrador dice que le quitemos el dinero a los burocratas, a lo cual, tu no estas de acuerdo en que no es la mejor solucion, pero por otro lado, dices que hay que ellos son los que estan exprimiendo a pemex, quien te entiende! no soy seguidor de lopez obrador, no estoy para nada de acuerdo con fecal, pero lopez obrador es mas coherente con lo que dice (algunas cosas, claro), asi que me inclino por la distribucion que propone lopez obrador. Saludos.

Tlacaeleltzin dijo...

Agradezco el comentario, aunque quisiera precisar que yo no propongo como tal la privatización de Pemex. Esta reflexión va más encaminada a la disolución de los mitos y a tomar una decisión objetiva, ajena a conceptos corrompidos como la "soberanía".

La reforma energética debe fundamentarse en el bienestar de la Nación más allá de puntos de vista ideológicos, sino netamente técnicos. Es complicado, pero finalmente en la medida que podamos separar lo que es Real, de aquello "intangible" es que podremos sacar una reforma sustentable.

Saludos.

VaXMx dijo...

El punto no es privatizar o no, el punto es satifacer necesidades. 1º ser autosuficientes en derivados de petroleo, 2º ser competitivos a nivel mundial, 3º ser pioneros en el sustituto del petroleo. La opcion 1 y 2 la pueden encontrar en http://www.vaxmx.blogspot.com/ la 3 es obligacion de las universidades mexicanas.