jueves, 17 de abril de 2008

La Reforma Energética a Referendum

El día de ayer, los líderes del FAP se reunieron con López Obrador para definir la estrategia a seguir para los próximos días. Entre los acuerdos llegaron, además de mantener los 120 días de debate nacional sobre la reforma, está el de proponer al Gobierno la organización de un Referendum para que la ciudadanía decida sobre el futuro del petróleo.


Mientras que los legisladores del frente mantienen la tribuna tomada, la idea de un referendum luce más como la abdicación de la izquierda para negociar la reforma como un propuesta viable, por más disfrazada de democracia que luzca.


La razón es sencilla. Los temas de la "Nación", no es sensato consultársela a está cuando es cuestión de ideologías. La razón, estriba en que para las decisiones ideológicas está la elección del gobernante. Las ideologías en teoría deben estar representadas por los partidos políticos. Someter a Referendum la reforma del Presidente tiene un significado cercano al desconocimiento del Ejecutivo Federal. Lo anterior sin tintes partidistas ni de simpatías. Esto tiene sustento en función de que es el Presidente quien funge como representate de los mexicanos, al igual que como el Jefe del Estado, quien a su vez tiene que ser el encargado de definir las políticas que promovió en campaña y por las que la mayoría de este país (aunque sea mínima) votó.


En esta lógica, no es sano ni tiene sentido someter a votación la reforma, ya que se trata de un tema netamente político, para el cual sería muy dificil establecer una pregunta que englobara la complejidad de dicha reforma. ¿Cuál sería la pregunta que se haría? acaso algo así "Está usted de acuerdo en la propuesta de Reforma Energética que el Presidente envió al Congreso...sí o no" Creo que una solución de esta naturaleza no abona ni al debate ni aporta absolutamente nada. Ya que es una postura irreponsable estar totalmente a favor o totalmente encontra. En la Democracia, reformas como la energética se moderan y enriquecen con la participación de las fuerzas políticas y ciudadanas. Es simplista pensar que esta pregunta ayudaría en algo al dabate. Sobre todo si tenemos en cuenta que para emitir un voto hay que estar medianamente informado, y con tanto ruido que hay respecto al proyecto de ley, esto parece más un acto de fe que una alternativa democrática.


Por si lo anterior fuera poco, el responsable de votar la ley es el Congreso de la Unión, a través de sus 628 legisladores que representan a los ciudadanos y a los estados de la República. Saltarse al Congreso en esta negociación es un duro golpe al institucionalismo y a la Democracia.


El FAP debe liberar las cámaras y optar por la vía de la negociación. Solo así se alcanzará una reforma cercana al óptimo, una que sea lograda por consenso. En esto radica las virtudes de la Democracia Representativa.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

esta bien que el congreso deba ser quien eliga la mejor opción para México pero en un pais como México donde esta más que claro que los diputados y senadores solamente ven por sus intereses sería bueno que se nos consultara

Tlacaeleltzin dijo...

Preguntarle a la gente sería asumir que la gente sabe más, o tiene conocimientos técnicos de la situación de Pemex. Con el grado de desinformación que existe y la polarización al respecto, creo que sería un error. Además, ni siquiera creo que se pudieran poner de acuerdo en la pregunta que aparecería en el famoso referendum. De cualquier forma, creo que el FAP ya desistió de hacerlo.

Un saludo