jueves, 3 de julio de 2008

Ingrid Betancourt

En este momento no es ninguna sorpresa ya la liberación de Ingrid Betancourt. Esta noticia, es sin duda una de las mejores del año en la región latinoamericana por todo lo que implica. Ya habíamos platicado en anteriormente en El Mundo Conocido sobre los diferentes escenarios que el presidente colombiano, Álvaro Uribe, tenía respecto a las políticas contra las FARC.

En aquella ocasión tratábamos el delicado tema (que sigue causando controversia) del bombardeo a un campamento insurgente en territorio ecuatoriano. En aquel entonces, yo personalmente estuve de acuerdo en las acciones militares de Uribe en función de la historia colombiana, y lo que la guerrilla representa en aquel país.

Hoy por hoy, tras la liberación de Betancourt por medio de una acción militar "no violenta" me hace suponer que es un gran paso para alcanzar la Paz, tal como lo señaló la misma Ingrid. Lo anterior lo digo más allá de los buenos deseos, sino a partir de la nueva posición y peso específico de los actores, por un lado las guerrilla y por el otro las acciones militares del Presidente.

Es una realidad que devolver a Ingrid Betancourt a la libertad es la pérdida de un capital político fundamental para el grupo armado. La razón tiene que ver con el peso mediático que Ingrid tenía. Las cruzadas internacionales, y finalmente el conocimiento que la gente tiene de la situación de rehenes a partir de ella, ya que no es otra cosa que el rostro de los secuestrados.

Su liberación, no solo aporta una nueva oleada de legitimidad al regimen uribista (ahora más furibista), que ya de por sí era astronómica (85% de aprobación), sino también reconfigura la relación en la región geopolítica, proyectando esta aprobación más allá de las fronteras, principalmente hacia sus dos vecinos: Ecuador y más importante, a Venezuela.

El rescate de Ingrid viene a cambiar los términos de las negociciones. Solo bajo esta lógica se entiende el misterior silencio de Chávez respecto al tema. La situación actual posiciona a las acciones de Álvaro Uribe como las correctas ante la opinión pública mundial, ante esta lógica, no negociar con él en estos términos es atentar contra la cordura y desde luego, en detrimento del capital político tanto de Chávez como de Correa.

Este hecho es importante, porque es ahora más que nunca cuando las circusntancias están dadas para crear un frente regional común contra la guerrilla y el terrorismo en su conjunto. La operación militar no solo fue brillante desde la perspectiva de logística miliciana, sino como movimiento político de alcances regionales que pone en jaque a las dos naciones vecinas con quien Colombia tiene conflicto, y con otras que dudaban de los métodos y la personalidad de Uribe.

Por parte del presidente colombiano, es ahora que parece se perfila para otra reelección en el 2010. Sin embargo, no hay que subestimar a las FARC y ver cómo reaccionan. Para ellos, la alternativa de supervivencia más viable parece la desmovilización; sin embargo, dado su carácter revolucionario, parece que su lucha hasta vencer o morir, terminará decantándose por la segunda opción.

México por su parte no debe perder de vista estas experiencias latinoamericanas. La situación del país del país, su no crecimiento y el rezago social son los ingredientes perfectos para una bomba social, que si bien hasta el momento no ha hecho mella, esto no nos garantiza que el status quo se mantenga. Los ingredientes están puestos. Solo falta que se sepa preveer y tomar la experiencia de las naciones hermanas para no cometer los mismos errores.

Mucho se puede cuestionar sobre los métodos de Álvaro Uribe, sin embargo, es una realidad que la Democracia en América Latina no ha rendido los frutos esperados, ante esta situación y ante la inexistencia de una mejor solución, se debe ejercer el liderazgo con responsabilidad a partir de resultados. En el caso Colombiano, el regreso de la seguridad es un resultado inobjetable que merece el reconocimiento de nosotros los vecinos.

Mi felicitación para el pueblo de Colombia y mi solidaridad para La América.



Foto: El Universal On line

1 comentario:

Soledad* dijo...

Afortunada la liberación de Ingrid y de los demás rehenes que no son mediaticamente tan populares. Me uno al festejo del pueblo colombiano sin olvidar lo que Tlaca bien menciona las FARC están plantadas en un mensaje "lucharan hasta vencer o morir"
Saludos!!