miércoles, 20 de agosto de 2008

La Casa de los Espíritus, Reflexión Histórica para México


Hace un par de días concluí el libro La Casa de los Espíritus, de Isabel Allende. Una novela extraordinaria en la complejidad de los personajes y la descripción de la sociedad Chilena antes del Golpe de Estado. Es un libro que recomiendo por su estilo fluido y lo original de la historia y los personajes. Pero para tema de esta entrada simplemente comentaré la parte final del Libro, que me interesó por su contenido social-político en relación al terror desatado por el golpe de estado contra Salvador Allende.

En México hemos tenido la "fortuna" de contar con estabilidad política y social desde la década de 1930 hasta la fecha, incluso en el 2000 cuando muchos analistas dudaban de la pacificidad de la transición de poder entre el PRI y el PAN, ésta sucedió sin sangre de por medio.

El papel de los militares en el país ha sido para salvaguardar a la población y la soberanía del territorio, el cual, hasta el día de hoy no se ha visto afectada por ninguna fuerza bélica extranjera. Los mexicanos hemos aprendido a vivir en relativa Paz y no conocer más allá de los delitos cotidianos, la desgracia de ver a seres queridos desaparecidos, masacrados, o caidos en contiendas bélicas. No hemos sufrido mayores persecusiones de Estado (salvo el periodo de la guerra fría), y en general disentir contra el gobierno, al menos en los últimos 20 años no es sinónimo automático de represión, de torturas, de desapariciones, prueba de ello es que podemos escribir y leer lo que gustemos y pensar.

Todo lo anterior viene a colación porque la sociedad Chilena que se describe esta novela era una sociedad costumbrista pacífica, con tendencia histórica a la derecha, hasta que el comunismo o la izquierda fue ganando terreno político hasta ganar las elecciones que llevaron a Salvador Allende al Poder, el primer regimen socialista instaurado por la vía democrática, mismo que fue boicoteado por la derecha radical quien realizó bloqueos comerciales, y alianzas con Estados Unidos que derivaron en el fatídico Golpe que costó la vida al Presidente Allende y desencadenó una de las dictaduras más cruentas del continente. La democracía quedó sepultada y con ella miles de chilenos que se les negó la opinión de disentir, de asociarse, de ver sus garantías y libertades individuales sacraficadas por 20 años. No había familia que no tuviera alguien que llorar, desde que la junta militar tomó el poder y posteriormente el dictador. La disidencia fue perseguida, masacrada, torturada, desaparecida, pónganse a pensar en sus familias y amigos, cuántos de nosotros no hemos estado de acuerdo con políticas gubernamentales, cuántos de nosotros nos hemos asociado para buscar una comunidad mejor. Nada de eso fue posible en Chile. Estudiar Filosofía y otras carreras sociales era impensable.

Aunque esta experiencia parece lejana me pareció pertinente retomarlo hoy en que nunca habíamos tenido tantas libertades, y como sociedad no las estamos aprovechando, no hemos sabido valorar los espacios que nuestra incipiente democracia ha creado. La sociedad civil mexicana parece dormida y sometida a los designios de una clase política inoperante e incapaz de brindar beneficios a la población.

El próximo 30 de agosto tenemos oportunidad de manifestarse en contra de la inseguridad y la delincuencia en una manifestación masiva y pacífica. Y aunque el tema de la seguridad es un tema crucial para el desarrollo de nuestra democracia, éste no debe ser el único.

En las últimas semanas ha habido analistas y figuras políticas que empiezan a exigir la renuncia del Presidente Calderón. Solo quiero lanzar una llamada de alerta a la población para que no se apoye la dimisión del Presidente, no lo digo porque yo sea calderonista o panista, lo digo porque se está pidiendo la cabeza del Presidente sin ningún argumento legal. Debemos empezar a respetar las leyes, es cuestión de supervivencia. No es conveninente que México regrese a la etapa de caudillos donde se podía exigir la renuncia de un presidente por las armas argumentando tener la razón. El avance de México en su democracia está en la certidumbre de cumplir con los períodos presidenciales. Claudicar a este esfuerzo es claudicar a la posibilidad de generar desarrollo.

Aunque esto no es suficiente, solo quiero lanzar esta llamada de alerta y dejar esta pequeña reflexión en el tintero.

3 comentarios:

Clef dijo...

hola! lei tu reflexion, me ha gustado mucho lo que has escrito, soy chilena y por fortuna no vivi el golpe de estado pero mis familiares si y es muy cierto lo que dices, me hace pensar que en estos momentos en chile esta ocurriendo nuevamente lo mismo que en aquella epoca, descontento y 'boicots' {por llamarlos de alguna manera} al gobierno... es lamentable que la gente no pueda darse cuenta de lo bello que es vivir en democracia libertad... ojala muchas personas pudieran oir estas palabras y tomar conciencia...
estoy haciendo un trabajo de investigacion sobre el libro y este tipo de opiniones me sirven mucho
muchas gracias!

Tlacaeleltzin dijo...

Un placer leer tu comentario. En efecto, la novela es fantástica, pero sí quise detenerme un poco en esa parte porque al igual que en Chile en México existen voces desestabilizadoras que representan un retroceso en la democracia.

Es cierto que nuestras democracias, al menos la mexicana no está consolidada y está en ese proceso, pero deponer a un presidente no puede llamarse de otra forma que no sea retroceso.

En fin, toda una discusión, que bueno que te haya resultado interesante la entrada.

Un abrazo hasta Chile.

Saludos

Anónimo dijo...

Casualmente hace unos días atrás terminé de leer "La casa de los espíritus". Maravillosa novela, de una complejidad impecable y un relato atrapante. A pesar de que nací con la vuelta de la democracia (1983) a Argentina, es decir de no haber vivido en carne propia el golpe de estado militar más violento de nuestra historia como país (1976), las descripciones de las torturas en la novela trajo a mi mente, las sufridas aca. Las semejanzas son desgraciadamente muchas. Mi humilde aporte con este comentario es dejar este dato: busquen en internet el documento eleborado por la CONADEP llamado "Nunca Más", en el cual están los testimonios de cientos de argentinos que fueron torturados. No puedo dejar de asociar la novela de Isable Allende con este documento.