martes, 5 de agosto de 2008

Penas mas severas Vs. Impunidad

Al igual que muchos de ustedes me encuentro indignado por el asesinato de Fernando Martí. Me resulta increíble saber que el gobierno tanto federal como el de la ciudad de México sean tan incompetentes en materia de seguridad. Las razones son las de siempre: mala organización, corrupción, negligencia, pero sobre todo IMPUNIDAD.

Es una lástima que tenga que ocurrir el secuestro y asesinato de un joven de perfil alto (en términos político económico) para que la clase política se cimbre y vislumbre una realidad que es cotidiana a toda la gente de "a pie", pero que a ellos, esa clase ajena a los problemas de los ciudadanos, parece no importarles o no darle prioridad, hasta que sean ellos mismos quienes lo sufran como fue el caso de la extorsión vía celular.

La seguridad es un tema capital en cualquier Estado. Es un hecho que el estado mexicano está lejos de brindar esta seguridad tan exigida por los ciudadanos.

Ante la ira e indignación que surge por el asesinato del Fernando Martí hay voces que claman ya por la vida de los secuestradores y cómplices, en donde por lo menos hay un policía involucrado.

Sin embargo y
en un esfuerzo por buscar un poco de serenidad ante esta ola de sentimientos negativos que nos embargan a todos respecto al estado que guarda la nación en este tema, quisiera externar que el problema de México no son las penas ni castigos. De nada serviría implementar la pena capital en el país (como ya lo propuso el PVEM) si el sistema judicial no funciona correctamente. Lo único que lograremos será un canibalismo incapaz de resolver entre culpables e inocentes y tratándolos a todos por igual, como actualmente sucede.

El problema de México tiene que ver con la IMPUNIDAD. Hoy en día las facilidades que otorga el Estado para los delincuentes, favorecen su proliferación. Se debe tener certeza de que la persona que cometa un delito, por mínimo que sea, debe ser castigada de acuerdo a la legislación, sin importar si es el hijo del Presidente de la República, o el hijo del panadero de la esquina. La ley debe aplicarse para todos por igual y con la certeza de que se cumplira. La idea de que nadie debe estar encima de la Ley debe ser más que solo eso, debe ser una realidad inexorable.

No sé acutalmente cual sea la pena para secuestradores, pero sea cual sea, o incluso si se tratara de la misma pena capital , éstas no sirven de nada si en los hechos son letra muerta.

Adicionalmente, he insistido una enorme cantidad de veces en la importancia de la DENUNCIA ciudadana, no podemos ser cómplices de esta situación funesta que vivimos. Y no quiero sonar como comercial, pero no hay que callarse, no podemos ser indiferentes ante las injusticias que se cometen todos los días. Ser conscientes de ellos es el primer paso para hacer de este país, de esta ciudad capital, un lugar más seguro para vivir y desarrollarnos.

Tampoco hay que dejar de denunciar que la ola de inseguridad es un síntoma fatal de la salud de Estado Nacional Mexicano. La inseguridad e impunidad son un problema sintomático, no primario. En la medida que el gobierno sea incapaz de crear empleos bien remunerados a la población, en esa medida la actividades paralelas (violentas y no violentas) existirán en proporciones incontrolables. Éste también es el origen de otros problemas como la migración. No hay que perder nunca de vista el fracaso de los gobiernos de las últimas decadas en materia económica y justicia social.

No hay comentarios.: