miércoles, 29 de octubre de 2008

Amero ll, en un marco Institucional


Tal como comenté en la entrada anterior, existen varios puntos débiles que veo en la llamada conspiración del Amero.

La más importante es el marco institucional.

Los Estados Unidos y Canadá son democracias desarrolladas en gran parte por la confianza y certidumbre de sus instituciones. Aunadas a que viven en un Estado de Derecho permanente, lo que quiere decir, que la ley se respeta.

Un ejemplo de esto fue las elecciones presidenciales norteamericanas, donde compitieron Al Gore y George W. Bush. Aunque se especuló sobre un "fraude" en Florida por el número de votos que dieron el triunfo a Bush, al final, la gente aceptó sin "problemas" el resultado y nadie llamó "espurio" ni "pelele" a Bush, aunque existían (en términos generales) fuertes dudas sobre la victoria legítima. Por otro lado, ya he comentado aquí lo que sucedió en el caso mexicano, donde la gente desconfió de las instituciones, el candidato perdedor mandó literalmente al "diablo" a las instituciones y las etiquetas de "usurpador" y "espurio" son recurrentes en los debates politicos entre los ciudadanos.

Otro caso quizá más extremo, pero que ejemplifica a la perfección el cumplimiento de la ley, es el referente al caso de las torturas a presuntos terroristas en Guantamo. Las leyes del vecino país prohíben terminantemente el uso de prácticas como la tortura para obtener confesiones o información valiosa, pero esta ley solo aplica en territorio estadounidense, lo que (literalmente) obliga a a este gobierno a efectuar dichas prácticas fuera de su territorio, es decir en Guantamo.

Canadá no es un país demasiado diferente en lo que al respeto de la ley se refiere. El estado de derecho tiene 2 enfoques en este sentido:

El primero y más importante está relacionado con la importancia que las instituciones emanadas de la ley tienen en Estados Unidos, como ya lo comenté, en la cultura democrática norteamericana, el respeto a la ley tiene un papel fundamental. Aceptar instituciones de un plumazo no es otra cosa que un acto autoritario (al menos como lo plantea Hal Turner), mismas que serían inaceptables para el grueso de los ciudadanos de aquellos países

En segundo lugar tiene que ver con el respeto a la ley pero del lado mexicano, que es completamente opuesto y ante la situación de un gobierno con poca legitimidad, aceptar un pacto de aparente "anexión" sería fuertemente criticado por los mexicanos, sobre todo tratándose del tan "odiado" Estados Unidos. México tiene razones de sobra para sospechar de acuerdos entre las dos naciones y una eventual creación de la Comunidad de América del Norte solo puede lograrse después de varios años de negociaciones y un buen manejo de publicidad o relaciones públicas para ser aceptada.

En suma, una unión entre las tres naciones no puede ser creada por decreto desde el marco institucional, ya que necesita el aval democrático en los países del norte y el aval social en el caso mexicano.


(otra entrada próximamente)

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