Cargando...

domingo 24 de febrero de 2008

La Ética del Estado y la Caridad Empresarial

En México existe, al parecer, una habilidad congénita para la evasión de las leyes establecidas. Muchas veces propiciada por la poca claridad de su redacción, pero sobre todo por la incapacidad del Estado por hacer cumplirla, hecho que al final, resultaría más deseable que tener las mejores leyes del orbe.

El caso de los impuestos parece un tema central en la búsqueda del bien común, al menos en lo que al fundamento moral y ético del Estado corresponde, según Aristóteles. La búsqueda de la política es el bien común. Si atendemos la ética como la búsqueda de lo bueno con respecto a lo malo en términos del Hombre y no de una sociedad específica.

En este sentido, el Estado y el gobernante tienen la obligación de promover las acciones que deriven en el Bien de los ciudadanos, entendido ésto como la creación o promoción de un entorno que favorezca el desarrollo del Ser, que realice la esencia de las personas. Para conseguir esto, se deben emplear los recursos y las acciones del gobierno en la creación de programas gubernamentales, que en efecto, propicien el desarrollo de la sociedad. Si no se logra dicho objetivo, entonces estaremos hablando de un Estado que no está cumpliendo la última de sus funciones.

En México es de cuestionarse si el papel del Estado es ético, no respecto a otros países, como podrían ser cuestionados otros gobiernos como el norteamericano, sino hacia a los mexicanos mismos. No hace falta ser encumbrados politólogos ni observadores perspicaces para notar que el gobierno no favorece a los ciudadanos ni crea las condiciones necesarias para su desarrollo.

Esto por la parte del Estado. En lo que respecta a los contribuyentes, es importante precisar que en este país quienes más pagan impuestos son los que menos tienen, las empresas son en realidad los pequeños contribuyentes. La razón, la gran cantidad de evasión fiscal legal que existe. Una de las razones son las acciones de beneficencia y “altruistas” que grandes empresas realizan a favor de minorías. Resulta paradójico que empresas que promueven el llamado “redondeo” acumulen fuertes cantidades de dinero de sus clientes para donaciones que posteriormente registrarán bajo su razón social, deduciendo grandes cantidades fiscales que habrían de ser destinadas a programas de gobierno o acciones en beneficio de los ciudadanos por parte del gobierno (en el mejor de los casos).

Sin embargo, suponiendo que más allá de las deducciones fiscales, el dinero y los recursos fueran donados a proyectos de desarrollo y sustentabilidad se podría “justificar” el hecho de que donen dinero que no es propio; a pesar de esto, la mayoría de los programas altruistas son placebos que no promocionan el ser (la mayoría de las veces). De tal forma que la búsqueda del bien queda limitada a la obtención de elementos que eximan de las obligaciones para con la sociedad, es decir el pago de impuestos.

Cómo explicar las acciones de Fundación Azteca, cuyas algunas de sus acciones no compensan en absoluto la política de Grupo Salinas que puede resumirse en la capacidad de administrar a los pobres a través de sus tiendas Elektra, no solucionando sus problemas, pero sí lucrando con su pobreza. De igual forma una gran cantidad de fundaciones que no son más que una máscara social que no fomentan el bien y por tanto carecen de total sentido ético.

lunes 11 de febrero de 2008

Gángster Americano. Reflexiones

Como ustedes bien saben, en este espacio hago algunas reflexiones sobre películas que veo y que a mi juicio ameritan exponer al respecto. En esta ocasión toca el turno a Gángster Americano (American Gangster) protagonizada por Denzel Washington (Frank Lucas) y Russell Crowe (Richie Roberts).

Solo para estar en tono comentaré que la película es la historia de un traficante de heroína nortemaricano, del área de Nueva York, quien logra crear un "imperio" a través de conseguir la droga directamente con los productores en Vietnam. Esta situación le da la oportunidad de vender a buen precio el producto que es de excelentísima calidad.

La calidad de la droga llama la atención de Richie Roberts, un detective cuya fama de incorruptible lo lleva a una búsqueda de grandes traficantes. Después de muchas investigaciones cuyos frutos parecen escasos por la planifación del negocio de Lucas. La historia me recordó en muchos sentidos la mítica trilogía de El Padrino. Donde el famoso Don Corleone tenía una estructura de de poder ("Familia") cuyo único objetivo era fomentar la seguridad y la confidencialidad de los negocios.

En el caso de Gángster Americano es muy similar, Lucas teje una red familiar en la cual no hay contacto los unos con los otros y donde el vértice de todo, él, puede llevar una vida aparentemente tranquila y dentro de la ley disimulando apariencias. Sin embargo, es un hombre con un alto sentido del "honor" y con un sentido "humanitario", al menos es lo que demuestra su popularidad en el barrio de Harlem donde realiza obras de caridad en beneficio de los pobres.


Otra de las similitudes que guarada con el Padrino, es la ciudad de Nueva York y sus periferias, lugar donde ambos viven y llevan acabo sus negocios. Sin embargo, mientras Vito Corleone trató siempre de mantenerse alejado del mundo de los narcóticos, Frank Lucas hizo de ellos un negocio multimillonario.


Estas son algunas de las características de la película; sin embargo, quiero centrarme en algo que me llama la atención en Gángster Americano (en el Padrino también aconteció). La escena es cuando el imperio de Lucas se empieza a demoronar y algunos policías corruptos van a su casa en busca de la paga que les corresponde por sus "servicios". Después de golpear a la esposa y hacer varios destrozos, Lucas llega a casa, encuentra el tiradero y decide salir en busca de los policías. En ese momento, su mamá lo detiene y le dice algo así como que ella sabe perfectamente que en todo el dinero que él ha hecho hay algo malo, que ella nunca la cuestionado nada, se ha mantenido al margen, pero que hay algo que tiene que decirle, que hasta sus hermanos y ella, tienen algo muy claro, y esto es: no se matan policías.

Esto tiene mucho significado porque en el El Padrino, pasa algo similar, cuando Michael Corleone asesina a un policía corrupto. Esto resulta un gran lío y tiene que salir por mucho tiempo del país porque los policías son intocables, por más corruptos que éstos sean.


La importancia de este hecho tiene que ver con el respeto a la ley y a sus representantes. A la persona que mate a un policía en un país desarrollado, siemplemente no tendrá oportunidad de salir en libertad (con toda certeza), en cambio, si se entrega, puede encontrar las vías a través de la justicia para encontrar la libertad o una condena razonable.

En Gangster Americano, cuando finalmente Richie atrapa a Lucas, le propone un plan de cooperación, en donde él delata a los policías corruptos y él es juzgado con justicia. Esta parte es fantástica porque es el primer mundo. Donde a pesar de que exista grandes niveles de corrupción, el sistema termina funcionando y los funcionarios son juzgados y sancionados. La ley se cumple al final, o existe la posibilidad de hacer cumplir la ley. En países como este veo como algo imposible que capturen al Chapo Guzmán, declare sobre funcionarios corruptos y luego, todos ellos sean encarcelados o sancionados. Es todo de primer nivel.

Al final de la película Lucas sale libre después de cumplir su condena. A pesar de cometer asesinatos dolosos, corrupción y tráfico de estupefacientes. La justicia se aplicó y cumplió su condena. No fue muerto por policías, ningún policía murió en venganza, nada. ¿No es acaso de envidiar? ¿El sistema de seguridad norteamericano? Cumplir la ley da la certeza de que si no actuas bien, serás castigado y será un incentivo poderosísimo, para tratar de actuar acuerdo al orden y las leyes. Es una gran enseñanza.

Los países latinoamericanos tenemos mucho que aprender en este sentido en el que hay que poner mucho énfasis como punto de partida para la solución de muchos de los problemas que nos aquejan.


Ah, por cierto, la película es buenísima y vale la pena verla. También vale la pena volver a ver El Padrino.

Ratings by outbrain