Cargando...

viernes 22 de agosto de 2008

Marcha contra la inseguridad

No dejemos pasar la oportunidad...

jueves 21 de agosto de 2008

Se Busca (Wanted), Película, Reflexión Política.


Entre las películas más recientes que he visto últimamente, está esta, protagonizada por James McAvoy, Angelina Jolie y Morgan Freeman. Como ya es de su conocimiento, no haré un análisis de cine sino una reflexión a partir de una escena que consideré lo más rescatable de la película.

Antes debo decir que no me pareció tan buena. No la volvería a ver, violencia innecesaria y acciones "sobrenaturales" que dificilmente pueden explicarse ante la superficialidad de la trama. Imagino que el comic es diferente y sustenta la serie de acciones incomprensible por parte de los personajes. Sinceramente no la recomiendo mucho.

A pesar de lo anterior hubo una escena que me pareció fantástica por su significado. Para los que ya la hayan visto quizá estén de acuerdo conmigo. Más allá de esa escena de Jolie saliendo de la tina de recuperación que se agradece, una de las escenas finales que tiene que ver con Fox (Jolie).

Hubo un diálogo donde Wesley (McAvoy) en una persecusión del fabricante de balas le pregunta a Fox si ella no piensa en una vida diferente a la de un "asesino de la fraternidad" , a una vida "normal", a lo que ella responde con mirada segura un "No" rotundo.

Solo para darle un poco de contexto, la fraternidad de asesinos mata gente seleccionada por un código que proporciona el destino a través de un telar. La idea es mantener a la sociedad en equilibrio. Sin embargo, el lider de la fraternidad, Loan (Freeman) oculta que han salido los nombres de él y de todos los integrantes del grupo para poder mantenerse, cuando Wesley descubre que el nombre de Loan sale a confrontarlo matando a un gran número de asesinos para llegar hasta él.

En la escena que les comento finalmente, llega Wesley a donde Loan, quien se encuentra en una biblioteca circular protegido por un grupo de 5 asesinos dispuestos en círculo, entre ellos Fox. Éstos le apuntan disponiéndose a matarlo cuando menciona que el nombre de Loan había salido también para ser exterminado. Fox pregunta si es verdad, a lo que Loan comienza a repartir hojas con el nombre de todos los presentes que había dado el telar para su eliminación, concluye diciendo que es cierto, que los nombres salieron pero que todos los presentes en el cuarto le debían la vida y que había de 2 opciones, o seguir el código al pie de la letra y volarse cada uno la cabeza, o bien, mandar al diablo al código y preservar la organización con sus privilegios. Sale de la habitación haciéndose un silencio. Finalmente uno de los asesinos que apuntaba a Wesley corta cartucho y dice " al diablo el código" disponiéndose a matarlo. Ante esta respuesta Fox se adelanta y ejecuta uno de estos disparos curveados imposibles contra la cabeza de el asesino de a un lado, ésta atraviesa el craneo y la bala curvea por toda la habitación circular matando a su paso a todos los asesinos para concluir finalmente con ella misma con una satisfacción y aceptación impresionantes, pero no sin antes darle tiempo de lanzar una pistola a las manos de Wesley.

Esta escena es impresionante más allá del efecto, por la relevancia del personaje Fox quien ante la distorsión y la no aceptación del destino de parte de sus compañeros se asume en un rol de "comisiaria" y ejecuta a cada uno de los asesinos cuyo nombre estaba escrito ene l destino para ser eliminados, incluido ella misma. La razón tiene que ver en la fe que se tenía en el código de eliminar a la gente que el destino dictaminara a través de los nombres que salían del telar sin cuestionarlo. Creía en ello y actuó en consecuencia aunque eso implicara su autosacrificio. Finalmente le da la pistola a Wesley para que sea él quien se encarga de acabar con Loan.

Esta escena me hizo reflexionar un poco sobre cuestiones políticas y de líderes. Como ustedes saben, un estadísta es aquella persona que lidera un Estado con profesionalismo y con visión a largo plazo viendo por los intereses supremos de la nación. El estadista es un hombre visionario de ideas claras que puede actuar por sobre los costos inmediatos, lease de su grupo político o incluso de su propia vida.

Yo me pregunto, cuándo hemos visto un estadista de estas características en este país en los últimos años. Quizá y salvo la mejor opinión de vuestras mercedes el último que tuvo una acción de Estadista fue Ernesto Zedillo, quien al enterarse del resultado adverso de las elecciones presidenciales para su partido después de 70 años, decide aceptar el triunfo de la oposición y ceder el poder a costa de los liderazgos, compromisos y en general de su propio partido. Supo dirigir la caida del Revolucionario Institucional, hecho que le causo ser tildado de traidor poco tiempo después por algún ala de dicho partido.

Fox debió actuar como Estadista y aprovechar el momento histórico para consolidar la democracia. No intervenir en el proceso electoral y mermer las instituciones democráticas que tanto costaron construir. No supo separarse de sus filias y tomar decisiones como Hombre de Estado.

Hoy está Calderón en el Poder y no ha logrado tocar a los poderosos y resolver el tema de la justicia social y la desigualdad del país. El papel de Calderón en este sexenio debe ser netamente social, cobrarle más a los que menos tienen, meter a la carcel a los corruptos y no traficar con impunidad como lo ha hecho en los casos del "Góber Precioso" o "Romero Deschamps". Debe asumir con cabalidad el costo de ser el Hombre de Estado y tomar las decisiones que más convengan a la Nación sin importar que eso implique que el PAN pierda la Presidencia en 2012, o incluso que las decisiones le cuesten la vida política. Esa es la esencia de un líder de Estado, estar dispuesta al autosacrificio y a la visión de largo plazo tan ausente en los políticos nacionales.

Quizá es un poco exagerado o fuera de lugar mi comparación de la película con algo tan importante, pero no pude dejar de pensarlo y en la falta de liderazgo que hoy en día tenemos en el país, mal que nos afecta a todos ahora y que afectará a nuestros descendientes.






miércoles 20 de agosto de 2008

La Casa de los Espíritus, Reflexión Histórica para México


Hace un par de días concluí el libro La Casa de los Espíritus, de Isabel Allende. Una novela extraordinaria en la complejidad de los personajes y la descripción de la sociedad Chilena antes del Golpe de Estado. Es un libro que recomiendo por su estilo fluido y lo original de la historia y los personajes. Pero para tema de esta entrada simplemente comentaré la parte final del Libro, que me interesó por su contenido social-político en relación al terror desatado por el golpe de estado contra Salvador Allende.

En México hemos tenido la "fortuna" de contar con estabilidad política y social desde la década de 1930 hasta la fecha, incluso en el 2000 cuando muchos analistas dudaban de la pacificidad de la transición de poder entre el PRI y el PAN, ésta sucedió sin sangre de por medio.

El papel de los militares en el país ha sido para salvaguardar a la población y la soberanía del territorio, el cual, hasta el día de hoy no se ha visto afectada por ninguna fuerza bélica extranjera. Los mexicanos hemos aprendido a vivir en relativa Paz y no conocer más allá de los delitos cotidianos, la desgracia de ver a seres queridos desaparecidos, masacrados, o caidos en contiendas bélicas. No hemos sufrido mayores persecusiones de Estado (salvo el periodo de la guerra fría), y en general disentir contra el gobierno, al menos en los últimos 20 años no es sinónimo automático de represión, de torturas, de desapariciones, prueba de ello es que podemos escribir y leer lo que gustemos y pensar.

Todo lo anterior viene a colación porque la sociedad Chilena que se describe esta novela era una sociedad costumbrista pacífica, con tendencia histórica a la derecha, hasta que el comunismo o la izquierda fue ganando terreno político hasta ganar las elecciones que llevaron a Salvador Allende al Poder, el primer regimen socialista instaurado por la vía democrática, mismo que fue boicoteado por la derecha radical quien realizó bloqueos comerciales, y alianzas con Estados Unidos que derivaron en el fatídico Golpe que costó la vida al Presidente Allende y desencadenó una de las dictaduras más cruentas del continente. La democracía quedó sepultada y con ella miles de chilenos que se les negó la opinión de disentir, de asociarse, de ver sus garantías y libertades individuales sacraficadas por 20 años. No había familia que no tuviera alguien que llorar, desde que la junta militar tomó el poder y posteriormente el dictador. La disidencia fue perseguida, masacrada, torturada, desaparecida, pónganse a pensar en sus familias y amigos, cuántos de nosotros no hemos estado de acuerdo con políticas gubernamentales, cuántos de nosotros nos hemos asociado para buscar una comunidad mejor. Nada de eso fue posible en Chile. Estudiar Filosofía y otras carreras sociales era impensable.

Aunque esta experiencia parece lejana me pareció pertinente retomarlo hoy en que nunca habíamos tenido tantas libertades, y como sociedad no las estamos aprovechando, no hemos sabido valorar los espacios que nuestra incipiente democracia ha creado. La sociedad civil mexicana parece dormida y sometida a los designios de una clase política inoperante e incapaz de brindar beneficios a la población.

El próximo 30 de agosto tenemos oportunidad de manifestarse en contra de la inseguridad y la delincuencia en una manifestación masiva y pacífica. Y aunque el tema de la seguridad es un tema crucial para el desarrollo de nuestra democracia, éste no debe ser el único.

En las últimas semanas ha habido analistas y figuras políticas que empiezan a exigir la renuncia del Presidente Calderón. Solo quiero lanzar una llamada de alerta a la población para que no se apoye la dimisión del Presidente, no lo digo porque yo sea calderonista o panista, lo digo porque se está pidiendo la cabeza del Presidente sin ningún argumento legal. Debemos empezar a respetar las leyes, es cuestión de supervivencia. No es conveninente que México regrese a la etapa de caudillos donde se podía exigir la renuncia de un presidente por las armas argumentando tener la razón. El avance de México en su democracia está en la certidumbre de cumplir con los períodos presidenciales. Claudicar a este esfuerzo es claudicar a la posibilidad de generar desarrollo.

Aunque esto no es suficiente, solo quiero lanzar esta llamada de alerta y dejar esta pequeña reflexión en el tintero.

martes 5 de agosto de 2008

Penas mas severas Vs. Impunidad

Al igual que muchos de ustedes me encuentro indignado por el asesinato de Fernando Martí. Me resulta increíble saber que el gobierno tanto federal como el de la ciudad de México sean tan incompetentes en materia de seguridad. Las razones son las de siempre: mala organización, corrupción, negligencia, pero sobre todo IMPUNIDAD.

Es una lástima que tenga que ocurrir el secuestro y asesinato de un joven de perfil alto (en términos político económico) para que la clase política se cimbre y vislumbre una realidad que es cotidiana a toda la gente de "a pie", pero que a ellos, esa clase ajena a los problemas de los ciudadanos, parece no importarles o no darle prioridad, hasta que sean ellos mismos quienes lo sufran como fue el caso de la extorsión vía celular.

La seguridad es un tema capital en cualquier Estado. Es un hecho que el estado mexicano está lejos de brindar esta seguridad tan exigida por los ciudadanos.

Ante la ira e indignación que surge por el asesinato del Fernando Martí hay voces que claman ya por la vida de los secuestradores y cómplices, en donde por lo menos hay un policía involucrado.

Sin embargo y
en un esfuerzo por buscar un poco de serenidad ante esta ola de sentimientos negativos que nos embargan a todos respecto al estado que guarda la nación en este tema, quisiera externar que el problema de México no son las penas ni castigos. De nada serviría implementar la pena capital en el país (como ya lo propuso el PVEM) si el sistema judicial no funciona correctamente. Lo único que lograremos será un canibalismo incapaz de resolver entre culpables e inocentes y tratándolos a todos por igual, como actualmente sucede.

El problema de México tiene que ver con la IMPUNIDAD. Hoy en día las facilidades que otorga el Estado para los delincuentes, favorecen su proliferación. Se debe tener certeza de que la persona que cometa un delito, por mínimo que sea, debe ser castigada de acuerdo a la legislación, sin importar si es el hijo del Presidente de la República, o el hijo del panadero de la esquina. La ley debe aplicarse para todos por igual y con la certeza de que se cumplira. La idea de que nadie debe estar encima de la Ley debe ser más que solo eso, debe ser una realidad inexorable.

No sé acutalmente cual sea la pena para secuestradores, pero sea cual sea, o incluso si se tratara de la misma pena capital , éstas no sirven de nada si en los hechos son letra muerta.

Adicionalmente, he insistido una enorme cantidad de veces en la importancia de la DENUNCIA ciudadana, no podemos ser cómplices de esta situación funesta que vivimos. Y no quiero sonar como comercial, pero no hay que callarse, no podemos ser indiferentes ante las injusticias que se cometen todos los días. Ser conscientes de ellos es el primer paso para hacer de este país, de esta ciudad capital, un lugar más seguro para vivir y desarrollarnos.

Tampoco hay que dejar de denunciar que la ola de inseguridad es un síntoma fatal de la salud de Estado Nacional Mexicano. La inseguridad e impunidad son un problema sintomático, no primario. En la medida que el gobierno sea incapaz de crear empleos bien remunerados a la población, en esa medida la actividades paralelas (violentas y no violentas) existirán en proporciones incontrolables. Éste también es el origen de otros problemas como la migración. No hay que perder nunca de vista el fracaso de los gobiernos de las últimas decadas en materia económica y justicia social.

Ratings by outbrain