Hace unos momentos se acaba de confirmar el deceso en un avión oficial del Secretario de Gobernación y el ex titular de la SIEDO, Luis Santiago Vasconcelos.
Es una situación sin duda terrible que nos hace especular sobre el origen del accidente. En estos momentos hay compañeros que dicen que puede tratarse de un atentado, hecho que suena poco creible dado que se encontraba en zona urbana. Sin embargo, me parece que no debe descartarse en un escenario de guerra frontal con el crimen organizado.
Por otro lado de ser esto posible, mi lectura de la situación en este momento opta más por un accidente que en realidad nos deja sin secretario de gobernación de una manera desafortunada. En caso de tratarse de un accidente parece que el Presidente tiene en verdad muy mala suerte en su gestión. Sin embargo, la salida de Mouriño de la casona de Bucareli es algo que ya se venía gestando de semanas atrás. Aunque no era la salida para el funcionario, la realidad es que la muerte parece resultado de la suplica de una gran ala política que pedía la cabeza del funcionario de meses atrás.
Nadie aquí puede cuestionar lo poco efectivo que resultó el secretario como titular de Segob, y aunque no era la forma en que tenía que salir, la realidad es que nadie cuestionará su labor de ahora en adelante, lo cual puede ser riesgoso en caso de que el Presidente vuelva a poner a un compadre en el Cobían y no a un político con capacidad comprobada en esta dependencia clave.
Felipe ha cometido un error en su forma de gobernar, curiosamente lo opuesto a Vicente Fox, quien gobernó con gente poco cercana a él (el famoso Gabinetazo), Calderón ha querido gobernar con su primer círculo de amigos, lo cual ha quedado manifiesto no ha traido los mejores resultados.
Por otro lado, y no optando por la vía de la especulación y confirmando que se trate de un atentado, el gobierno tiene el pretexto perfecto para enderezar el rumbo y buscar alternativas más drásticas en la lucha contra el nacotráfico, al mismo tiempo que desarticula gran parte de los discursos opositores en materia de seguridad del Presidente. Así como luciría como un desarticulador de las voces que afirman que Felipe no debe terminar el sexenio.
Sea cual sea el origen del accidente FELIPE CALDERÓN debe retomar con firmeza el timón del Estado y corregir el rumbo, tomar el papel de Estadista que la Nación le reclama, como ya he mencionado en otras entradas.
Esperemos que de esta desgracia humana, podamos sacar unión y rumbo para el México.
Ya estaremos analizando próximamente.
Foto tomada de: El Universal
Es una situación sin duda terrible que nos hace especular sobre el origen del accidente. En estos momentos hay compañeros que dicen que puede tratarse de un atentado, hecho que suena poco creible dado que se encontraba en zona urbana. Sin embargo, me parece que no debe descartarse en un escenario de guerra frontal con el crimen organizado.
Por otro lado de ser esto posible, mi lectura de la situación en este momento opta más por un accidente que en realidad nos deja sin secretario de gobernación de una manera desafortunada. En caso de tratarse de un accidente parece que el Presidente tiene en verdad muy mala suerte en su gestión. Sin embargo, la salida de Mouriño de la casona de Bucareli es algo que ya se venía gestando de semanas atrás. Aunque no era la salida para el funcionario, la realidad es que la muerte parece resultado de la suplica de una gran ala política que pedía la cabeza del funcionario de meses atrás.
Nadie aquí puede cuestionar lo poco efectivo que resultó el secretario como titular de Segob, y aunque no era la forma en que tenía que salir, la realidad es que nadie cuestionará su labor de ahora en adelante, lo cual puede ser riesgoso en caso de que el Presidente vuelva a poner a un compadre en el Cobían y no a un político con capacidad comprobada en esta dependencia clave.
Felipe ha cometido un error en su forma de gobernar, curiosamente lo opuesto a Vicente Fox, quien gobernó con gente poco cercana a él (el famoso Gabinetazo), Calderón ha querido gobernar con su primer círculo de amigos, lo cual ha quedado manifiesto no ha traido los mejores resultados.
Por otro lado, y no optando por la vía de la especulación y confirmando que se trate de un atentado, el gobierno tiene el pretexto perfecto para enderezar el rumbo y buscar alternativas más drásticas en la lucha contra el nacotráfico, al mismo tiempo que desarticula gran parte de los discursos opositores en materia de seguridad del Presidente. Así como luciría como un desarticulador de las voces que afirman que Felipe no debe terminar el sexenio.
Sea cual sea el origen del accidente FELIPE CALDERÓN debe retomar con firmeza el timón del Estado y corregir el rumbo, tomar el papel de Estadista que la Nación le reclama, como ya he mencionado en otras entradas.
Esperemos que de esta desgracia humana, podamos sacar unión y rumbo para el México.
Ya estaremos analizando próximamente.
Foto tomada de: El Universal










