domingo, 11 de octubre de 2009

Extinción de Luz y Fuerza del Centro

El día 11 de octubre del 2009 el Presidente extinguió la paraestatal encargada de proveer de energía electríca al D.F. y 5 estados más del centro del país, Luz y Fuerza del Centro era una de las empresas públicas más ineficientes del sector público. Sus pasivos era el doble de sus ganancias y sin embargo, su extinción ha venido acompañada de grandes protestas, no solo de su sindicato el SME, sino de grupos políticos como otros sindicatos y hasta del PRI y el PRD.

Hace unos momentos mientras leía cotidianamente mi Twitter, algunas personas de las que sigo se encontraban enfrascadas en discusiones acerca de lo conveniente del tema. Los argumentos que esgrimían estaban relacionados principalmente al tema del uso de la fuerza en la toma de las instalaciones centrándose en temas a veces más de carácter ideológico (desde el punto de una política de derecha, siendo el presidente de esta tendencia) que en lo sustantivo del tema.

Ante esta situación y como oportunidad de retomar nuevamente este espacio de expresión quise analizar y verter algunas opiniones al respecto de la decisión más allá del conflicto en sí entre el sindicato y el gobierno federal pero más desde una óptica de la importancia de la decisión como política y no tanto desde la perspectiva económica. Para todos aquellos que quieran conocer un poco más acerca de la situación desde la óptica de la economía les recomiendo el blog de Macario Schettino

También considero la importancia de hacer una distinción entre el tema del sindicalismo y la desincorporación de la paraestatal, ya que aunque con la extinción de la empresa se afecta directamente al sindicato, la realidad es que la historia del sindicalismo del país no cambia sustantivamente aunque sí se envía un mensaje político a los demás sindicatos nacionales.

Como primer punto a considerar desde mi juicio está la coyuntura política en torno a la toma de esta decisión. A raíz de la elección federal intermedia de este año en la que el partido del Presidente sufrió un revés imporante de parte la ciudadanía, la tendencia factual hace especular con seriedad acerca de la posibilidad real que sea el Revolucionario Institucional quien retome el poder tras 12 años de ineficiencia política de Acción Nacional, al menos desde la perspectiva de quien elige a los mandatarios, es decir la ciudadanía.

Este hecho me parece clave para entender y apoyar al Presidente en lo que parecería sus últimos 3 años al frente del timón nacional, incluido su partido. Ante esta situación me parece crítico el papel del Presidente en lo que resta de su período para materializar parte de los cambios urgentes que este país necesita a fin de darle viabilidad en el mediano y largo plazo. Uno de estos temas es sin duda el sindicalismo.

Corregir el rumbo del país en diversos ámbitos requiere de toma de decisiones valientes y muchas veces totalmente impopulares o de consecuencias negativas en el plazo más inmediato. Poniéndolo como ejemplo, se trata de un paciente que necesita ser operado de un tumor canceroso asintomático. Para su extirpación tiene que pasar por una sala de cirugía, ser cortado, sufrir dolor y estar convaleciente unos días, el sacrificio es menor si se toma el fin último que es ser saludable y poder vivir muchos años más. El ejemplo me resulta ilustrativo dadas las condiciones nacionales que hay que atizar con miras a darle viabilidad en los próximos años al país

En este sentido, el tema de LyFC y su sindicato no es menor y deber ser atajado como lo ha hecho el Presidente el día de hoy, con determinación. Felipe Calderón está obligado a asumir la responsabilidad histórica de cambio que el país reclama; aunque esto implique la destrucción de su grupo político de cara a los próximas elecciones. ¿Qué quiero decir con esto? Sencillo, un Estadista debe saber tomar las decisiones correctas aunque esto implique su autosacrificio en beneficio de la Nación. Y no es un tema intrascendente dadas las condiciones en que el Calderón asumió el poder en 2006, el revés electoral del 2009 y su oportunidad real para cambiar de fondo errores estructurales en la constitución e institucionalidad del Estado Mexicano.

El tema del Sindicato de los Electricistas me parece acertado en este contexto, ya que además, contrario a las opiniones de muchos respecto a la legalidad del mismo, es una medida completamente conforme a derecho y por la vía institucional. Y sobre la PFP en las instalaciones, es perfectamente entendible, justificable y necesario desde la perspectiva de que se trata de instalaciones estatales estratégicas, que no pueden estar a merced de un sindicato disfuncional e ilegítimo que usa sus instalaciones para fomentar sus intereses de grupo. Además, el Estado tiene el monopolio legítimo de la fuerza pública y hasta el momento, aunque su presencia puede intimidar, no han existido enfrentamientos con pérdidas que lamentar.

En segundo término adicional al tema de la coyuntura política, está el de la económica. México atraviesa por una crisis importante combinada con la disminución de nuestra producción petrolera, hecho que ha generado el llamado boquete fiscal estimado en 300 mil millones de pesos, una cantidad de cuidado que obliga a ampliar los ingresos por la vía de la ampliación de la base tributaria y en la reducción del gasto corriente del gobierno. No entraré en discusión sobre la medida del nuevo impuesto general al consumo y el especial a las telecomunicación, medidas que no me parecen óptimas y que son objeto de discusión de otra entrada. Sin embargo, al punto que quiero llegar dentro del rubro de reducción del gasto corriente, me parece que una reforma sindical es fundamental, pero ¿en qué sentido? En el sentido de que los sindicatos reciben recursos públicos para su funcionamiento y por ese hecho deben estar obligados a la transparencia y rendición de cuentas, no como hasta ahora, que es la opacidad en sus procesos internos y gestión su principal característica.

El tema del Luz y Fuerza del Centro debe ser visto además desde la óptica de las finanzas públicas tal como mencionó vía Twitter anoche Liébano Sáenz, y debe ser vista así, ya que las relaciones sindicales permanecen intactas en lo formal, aunque el SME desaparezca. La reducción del gasto que implica la extinción de la paraestatal es una medida necesaria y que se vincula con el sindicalismo en la medida en que éste era el principal obstáculo para su modernización y mejora de calidad. Sin embargo, el mensaje del gobierno federal es muy claro para todos los demás sindicatos que piensen o actuen por encima de los intereses nacionales, el Estado no está dispuesto a seguir el juego de las viejas prácticas clientelares (de ahí que no es extraño que el PRI haya salido a criticar la decisión y el PRD abogue a la movilización social). México debe dar el paso de ser un país de grupos y clientelas a un país de ciudadanos, por el bien de la democracia y el país en sí.

Aunque la medida me parece un buen comienzo en el proceso de tranformación nacional, éste no estará completo hasta que se redefinan las relaciones sindicales, mientras sigan existiendo Romeros Deschamps, Gómez Urrutias y desde luego Elbas Gordillos. y con esto me refiero a reformas institucionales a sindicatos que no permitan la formación de actores políticos con la capacidad fáctica de chantajear al gobierno en turno. La transformación nacional tampoco estará completa hasta que no haya una reforma al financiamiento público de los partidos, a los onerosos gastos de la alta burocracia, a una política fiscal que amplie la base tributaria y no solo aumente los impuestos, hasta que no haya reformas económicas y laborales que favorezcan la competencia económica y elimine las condiciones desiguales de mercado, hasta que no hayas políticas de redistribución de la riqueza nacional, desarrollo y el estado garantice la vida y la seguridad de nosotros los ciudadanos, de México.

El camino al desarrollo y el progreso de la nación está empedrado de decisiones como las referidas a Luz y Fuerza del Centro, sin embargo, de poco servirá quedarse ahí. El Presidente debe leer eso y actuar como el Estadista que hoy ha dado un destello de ser aunque, repito, esto signifique que el PAN y su grupo político no vuelva a gobernar en décadas.

3 comentarios:

ontobelli dijo...

No solo son unos municipios del EdoMex. Sino 5 estados donde da servicio LyFC.

Tlacaeleltzin dijo...

Cierto, gracias por la corrección! Un saludo

Top Cat dijo...

Pues desde el punto de vista de los usuarios que bueno que extinguieron la compañia. Espero que en el futuro cercano no se me vaya la luz cada que caen unas gotas de aire, o hace brisa o por cualquier otra razón o sin razón.