martes, 15 de noviembre de 2011

Sociedad geolocalizada


La gran cantidad de aplicaciones que se pueden descargar desde los teléfonos inteligentes es prácticamente ilimitada, de tal forma que uno puede encontrar una aplicación para casi cualquier cosa y una gran cantidad de opciones a escoger sobre una función en particular, por ejemplo, uno puede descargar varias aplicaciones que realizan la misma función pero de manera distinta, tal es el caso de Twitter que cuenta con una aplicación oficial pero un sin número de aplicaciones hechas por terceros que permiten igualmente "tuitear" con otro diseño, más énfasis en funciones específicas, etc.


Sin embargo, más allá de hacer una descripción de los productos y sus innovaciones tecnológicas, lo que quiero compartir es que esta nueva forma  de comunicarse ha cambiado nuevamente nuestra forma de relacionarnos. Hoy en día es más sencillo comunicarse globalmente a tarifas más baratas que un SMS tradicional gracias a mensajeros que utilizan Internet. Hemos visto como la proliferación de mensajeros instantáneos que funcionan como chat nos han ahorrado dinero al evitarnos gastar por cada mensaje enviado. Twitter nos ha permitido saber qué piensan o hacen nuestros conocidos y otras redes prácticamente en tiempo real al grado que hemos vuelto a saber y estar en contacto con mucha gente que con los años había quedado perdida en su propio rumbo de vida.

En esta ocasión hablaré de un tema poco tocado en este espacio: el de la tecnología. Como muchos ya lo han constatado, el mundo de las telecomuniaciones personales ha cambiado drásticamente en los últimos 4 años motivada principalmente por Apple y la salida de su producto estrella en 2007, el iPhone, y toda la cargada de teléfonos y dispositivos móviles a la que se sumó Google con su sistema operativo Android y en menor medida otras compañías como Microsoft y RIM.



Las aplicaciones que más llaman mi atención son las de la categoría de "Redes Sociales" porque precisamente involucran la participación e interacción de otras personas para funcionar. Las "tradicionales" y con más peso  son Facebook y Twitter pero existen otras menos exploradas y con un número menos extendido de adeptos  igualmente están transformando la forma de interactuar entre las personas. La mayoría de ellas incorpora servicios antes inexistentes como la geolocalización ya sea a través de antenas GPS o de sistemas de triangulación a partir de las torres del servicio de telefonía móvil. En ambos caso el efecto es el mismo, saber la ubicación más exacta que guardamos en la Tierra. Algunos ven en esto una amenaza, pero más allá de discutir los asuntos de seguridad me gustaría centrarme en lo que esto implica.

En primer lugar, la geolocalización permite navegar por el mundo sin riesgo a perdernos gracias a la gran cantidad de servicios de mapas y otras herramientas para darnos indicaciones a la hora de buscar cualquier dirección. Sirve para calcular distancias y gracias a servicios como Google Street View, incluso podemos hacer recorridos virtuales por las calles de las principales ciudades del mundo, todo esto desde la palma de nuestra mano.

En segundo lugar, la geolocalización sirve para obtener información precisa del lugar donde nos encontramos, de tal forma que si vamos de un lugar a otro, salimos mucho de viaje o cualquier actividad que implique un cambio de población podemos obtener gracias a los datos de la geolocalización información de servicios actualizada sobre noticias del lugar, el clima, el tráfico, u otro tipo de necesidades como gasolineras cercanas, tiendas de autoservicio, hospitales, restaurantes, etc. Facilitándonos la vida principalmente cuando nos desplazamos a lugares que no conocemos y cualquier información adicional es valiosa para sacarle provecho al tiempo que estemos ahí.

Finalmente en un tercer y no tan explorado lugar está la geolocalización que nos permite interactuar con gente de intereses convergentes y empatar en gustos y/o intereses mutuos o de coyuntura, es decir, con intereses compartidos a partir ya sea de algún gusto común como cierto tipo de música o comida, hasta interés de coyuntura como el lugar geográfico particular y específico en que se encuentran cada uno. Este tercer lugar comienza a ser explorado en todo su potencial ya que hoy en día es posible saber qué sucede en un lugar específico solicitando a un usuario que nos informe sobre la situación o características de un lugar determinado en un momento concreto, por ejemplo, si estoy en mi casa y necesito saber cómo está el ambiente en dos de mis bares favoritos para tomar una decisión, o sobre si hay algún usuario transitando por  "x" calle y necesito saber si está congestionada o no para tomar previsiones al respecto.

Esta tercer característica abre nuevas posibilidades hacia la construcción de una sociedad más integrada y cercana entre sus miembros. Contrariamente a la alienación que en ocasiones implica poseer un teléfono inteligente con los repetidos "aislamientos" que su uso implica, el tránsito hacia un fortalecimiento de lo común en cuanto a lo que compartimos con los demás es evidente. Si bien en las sociedades modernas se ha observado cómo en ocasiones el miedo al otro y el rechazo a lo distinto terminan por fragmentar sociedades enteras, la tecnología como externalidad puede traer el saneamiento de vínculos sociales guiados por la apariencia o el origen y transladarlos nuevamente hacia la condición fundamental de humanidad: el reconocimiento de los de nuestra especie como iguales. Este fenómeno pudo observarse en eventos como las movilizaciones masivas de apoyo humanitario a Haití tras el terremoto de enero de 2010. En esa ocasión la soliridad mundial quedó evidenciado con los grandes flujos de ayuda organizados principalmente por medio de Twitter, igualmente , otras fenómenos de carácter local han logrado alcance planetario gracias a los recursos tecnológicos superando todas las barreras ideológicas, políticas, económicas, sociales y culturales. El tránsito hacia una Comunidad Global pareciera encontrar en la tecnología, y específicamente en las "Redes Sociales" geolocalizadas su aliada más importante. La posibilidad apenas se vislumbra y el avance, aunque perceptible, aún no ha alcanzado su madurez y habrá que estar atentos en el desenvolvimiento y nuevas aplicaciones por las generaciones venideras. Mientras tanto desde aquí y con gusto atisbo con esperanza la posibilidad de que esta Comunidad llegue a algún día a ser una realidad y el género humano pese a sus diferencias encuentre la reconciliación y un proyecto común a todos los habitantes del mundo conocido.


Periódicamente publicaré aquí,  algunas de las que más han llamado mi atención por su utilidad y su potencial para ayudarnos en el día a día ya sea para cuestiones profesionales o de ocio y entretenimiento. La realidad es que los dispositivos móviles de hoy se están volviendo indispensables en la comunicación y en la posibilidad de acción para aquellos que quieran interactuar con los diferentes públicos que existen más allá de nuestra frontera física. Me centraré principalmente en las versiones para el iPhone y iPad de Apple ya que son los dispositivos que me son más familiares y sobre los que tengo más experiencias. En la mayoría de los casos podrán encontrar esas mismas aplicaciones en sus versiones para Android, Windows Phone, BlackBerry y otros.

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